Liderazgo
y Comunicación: discusiones actuales.
Dr. Ángel Emilio Deza Gavidia, Universidad de
Carabobo, aedeza@uc.edu.ve ,
Telf.:
04265447774, alejandraguinand@gmail.com,
Telf. 04162486892.
Lic. Alejandra Guinand, Universidad de
Carabobo,
Resumen
Exploramos tendencias
recientes en investigaciones que vinculan comunicación y liderazgo, destacando
semejanzas: competencias comunicacionales y diferencias énfasis en distintos
aspectos teóricos. Palabras clave: Comunicación, Liderazgo, Competencias,
enfoques teóricos.
Si dos temas han tenido atención en el ámbito
investigativo de las ciencias humanas y sociales, y más aún en las ciencias gerenciales
han sido el del liderazgo y el de la comunicación. Son incontables las definiciones que de una y
de otra han sido publicadas atendiendo igualmente a múltiples criterios
conceptuales y disciplinares. En el caso de la categoría “liderazgo” y con ella
la de “líder” se reportan poco más o menos mil cuatrocientas dilucidaciones
disímiles y con múltiples posibles usos (Volckmann, 2012) . No obstante, pesquisas recientes en
importantes centros de investigación han redescubierto la estrecha vinculación
entre la noción “liderazgo” y la de “comunicación”, de las cuáles han surgido
al menos cuatro tendencias centrales: “Liderazgo comunicativo” (Eriksen (1998), Axäll, (2004), Simonsson (2002), Johansson,
Miller, & Hamrin (2011)), “Comunicación
de Liderazgo” (Barrett, (2006)), “Liderazgo Resonante” Garay M. (2010), “ y
“Comunicación Liderazgo” (Hertzsch, Schneider,
& Maier (2012) y Mayfield & Mayfield (2017))
La presente disertación pretende realizar una
comparación entre tales tendencias, en cuanto a los fundamentos y tradiciones
intelectuales en las que se establecen, así como entre sus supuestos y
categorías secundarias.
Es decir que nos trazamos como objetivos:
1. Analizar
diversas teorías actuales que vinculan el liderazgo con la comunicación
2. Realizar
una comparación entre las tendencias teóricas analizadas.
Para ello se ejecutó una indagación de
carácter bibliográfico en literatura científica publicada en diferentes
idiomas, estableciendo un estado del arte y luego ejecutando una comparación de
carácter teórico entre las diferentes tendencias identificadas en cuanto a la
relación entre liderazgo y comunicación. De ello se obtuvo que tienden a
coincidir en la necesidad de competencias comunicacionales desarrolladas por
los líderes y a diferenciarse en cuanto a la influencia de diversos factores
tales como la transferencia de sentido o significado versus la construcción de
sentido y significado, la priorización por la influencia del encuadre en la
teoría del liderazgo comunicativo, de la inteligencia emocional en las teorías
de comunicación de liderazgo y liderazgo resonante, y finalmente la de la Teoría
del Lenguaje Motivador y la teoría de los actos de habla en la tendencia
autodenominada Comunicación Liderazgo.
Liderazgo Comunicativo: Se trata de una tradición
de investigación y teorización realizada en universidades de Suecia desde
finales de los años 90 del siglo XX. Destaca como precursor el estudio de las
capacidades comunicativas de los líderes del sector público en el contexto del
Estado de Bienestar, realizado por el politólogo sueco Erik Oddvar Eriksen
(Eriksen, E. O. (1997). Kommunikativt ledarskap - om styrning av offentliga institutioner.
Göteborg: Daidalos.)
Antecedentes: A partir del estudio publicado
por (Eriksen, 1998) se plantea un nuevo tipo de filosofía
de liderazgo y dirección de organizaciones empresariales modernas con
pretensiones de ser más humana y racional, anclada en la valorización adecuada
de la formación y personalidad de los colaboradores (Axäll, 2004, pág. 8) . Tal filosofía
critica expresamente las tesis del Taylorismo, en particular el autoritarismo del
liderazgo que se deriva de ello y que se tradujo en el carácter jerárquico y
rígido del contexto organizacional
Parte de la constatación de transformaciones socio
históricas de las últimas décadas del siglo XX que han impactado
cualitativamente en cuanto a: mejoras de los trabajadores en cuanto a su
formación académica (habilidades superiores), a la consecuente demanda de
reciprocidad y democratización, a modificaciones profundas en las empresas en
cuanto a modelos de gestión (mayor complejidad organizacional, superior
valorización de los procesos, ampliación del flujo de información y mayor
cantidad de conductos de comunicación) (Axäll, 2004) . Entre los cambios
resaltan el descarte de las jerarquías controladoras y reguladoras
pronunciadas, que progresivamente fueron sustituidas a partir de las
descentralizaciones y conformación de equipos de trabajo, nuevos roles de
liderazgo.
El liderazgo solo puede
"sobrevivir" al pasar de un enfoque estratégico a un enfoque
orientado a la comprensión " (Eriksen, 1998, pág. 175) .
El otro cambio tiene que ver con la visión
del hombre. Que se habría traducido en necesidad de cambiar de ser meramente
dador de órdenes en una comunicación unidireccional a una perspectiva de
diálogo revalorizándose la capacidad de comunicar de los líderes. (Axäll,
2004, pág. 11)
Eriksen, citado por Axäll, Jenny (2004) enfatiza en que “Lo que se requiere son las
organizaciones descentralizadas, así como la racionalidad comunicativa en la
forma más pura posible” (Axäll, 2004, pág. 48) de las decisiones
complejas.
Por su parte (Johansson, Miller, & Hamrin, 2011) han orientado sus
estudios a partir de la valoración de la interacción de los líderes y empleados
en el contexto organizacional, los resultados y cambios que se han producido en
las organizaciones, tomando como variables centrales “diálogo, fijación
participativa de metas y explicación de los propósitos, participación en la
toma de decisiones, creación de energía y compromiso, evaluación del desempeño
y retroalimentación, intercambio de conocimiento, establecimiento de
colaboración e implementación de decisiones (Johansson, Miller, & Hamrin, 2011, pág. 9/10) .
De esta mirada teórica puede identificarse
como supuestos generales: (1) “los cambios estructurales sociales allanaron el
camino para una mayor Liderazgo comunicativo.” (Eriksen, 1998, pág. 175) ; (2) “los líderes
comunicativos son mejores comunicadores que otros líderes y gerentes, y que
tienen profundas influencia en las actitudes, el bienestar y el rendimiento de
los empleados” (Johansson, et al. 2011, p. 7), y (3) Co-construcción dinámica
de significado entre los actores de la organización” (Johansson, et al., 2011,
p. 15), mediante la cual “los individuos dan sentido al desarrollo de
conversaciones construyendo significado”
La categoría central de esta teoría es el liderazgo
comunicativo, desarrollada por equipos
de investigación en Suecia, entre los que resaltan Eriksen (1998), Axäll(2004), Johansson, et al (2011), (Simonsson, 2002) , además de a
Högström, Bark, Bernstrup, Heide, & Skoog (1999) y Nordblom &
Hamrefors, (2007) se fundamenta primordialmente en el construccionismo social,
subrayando habilidades del líder para elaborar discursos, la capacidad tanto de
construir como de otorgar sentido y de enmarcar las situaciones.
El Liderazgo Comunicativo es entendido en
estas investigaciones como una destreza o un conjunto de destrezas practicadas
por el líder en la acción de tejer sus disertaciones, lo que implica su competencia por una parte para construir y
conferir sentido y por otra de,
simultáneamente, encuadrar las situaciones. (Johansson, et al, 2011, p. 8)
Identifica y expone la teoría del liderazgo
comunicativo cuatro características individuales, a manera de prerrequisitos
que deben cumplir los líderes cuya fortaleza básica es la comunicación:
(1)Noción profunda acerca del tema
comunicacional, de lo que deriva la programación juiciosa e intencional de
diversidad de modalidades de comunicación adecuadas situacionalmente y de
acuerdo a características propias de sus interlocutores, (2) Formación
constante en técnicas comunicacionales. (3) Buena predisposición respecto al
hecho comunicacional, (4) Habilidad comunicativa. (Johansson, et al. 2011,
p.13)
Los principios deducidos de las
investigaciones en tanto cualidades desarrolladas por el líder comunicativo son
ocho (1)Promoción de la autogestión de los seguidores mediante adecuada
delegación de autoridad, la asunción de rol de coach, transmisión de convicción
y ofrecimiento de soporte; (2) Suministro de pautas estructurantes
facilitadoras del trabajo, con escucha activa de la retroalimentación recibida
de los trabajadores y voluntad de corrección, (3) Establecimiento participativo
de expectativas claras, prioridades, objetivos y metas bien delineadas, así
como pautas de evaluación; (4) Postura accesible, respetuosa, empática; (5)Teje
redes comunicacionales que le permita la compilación y procesamiento de
información oportuna y pertinente para conocer y promover potenciales acciones
remediales; (6)Practica la receptividad efectiva frente a las oportunidades de
mejora sugeridas por los seguidores; (7) Ejercicio del diálogo activo, con
tendencia a manifestarse carismáticos y visionarios. Proporcionar el encuadre de
las situaciones e influir en la construcción de sentidos y (8) Participación
activa en la construcción colectiva de sentido, involucrándose en diálogo
constante y utilización de historias y narrativas, así como pláticas formales e
informales.
Por otra parte, el liderazgo comunicativo se
caracteriza por el uso de las herramientas comunicacionales, de manera
transparente, consciente, sistemática, en un marco de cultura abierta, como
medio cardinal en la ejecución del control organizacional. A partir de lo cual
se logra el entendimiento y participación de los seguidores, por la permanente
práctica de la plática formal e informal en intercambio de sentires y sentido (Simonsson
2002 y Axäll 2004). Los autores acusan el peligro de que pueda apreciarse a los
seguidores o colaboradores como entes pasivos, por lo cual de manera explícita
reconocen en ellos a comunicadores activos, de lo que deriva que para el
liderazgo comunicativo es esencial tal característica de los seguidores así
como las características del contexto organizacional. (Simonsson, 2002)
De allí que la valoración de los
colaboradores se asume como primordial, por lo que el líder busca
explícitamente ser fuente de inspiración, así como generador de las condiciones
más favorables para el logro del éxito por parte de cada uno de los miembros
del equipo de trabajo (Axäll, 2004)
Este tipo de liderazgo, según comparte Simonsson
(2002) demanda que la interacción entre los integrantes sea, además de
expresiva, emocional, para lo cual son prescritas un conjunto de movimientos
significativos: El diálogo
permanente acerca de las cosas grandes y pequeñas de la organización, el
intercambio honesto y sincero, así como, la creación de significado.
Por su parte (Tufvesson, 2004) sostiene que, aun cuando se reconoce
que una de las funciones fundamentales del liderazgo es lograr en otros el
cambio de comportamiento y conductas, “Nadie puede cambiar a nadie más. Solo a
través de conversaciones e intercambio de argumentos, en un diálogo real, los
actores pueden revisar sus puntos de vista para que conduzcan a un cambio en el
comportamiento y la conducta” (Tufvesson, 2004) citado por (Axäll,
2004, pág. 50)
Sostiene Eriksen (1998, p. 50/51) que lo hace
distintivo este tipo de liderazgo es la interconexión de decisiones y
comunicaciones pasadas, presentes y futuras, lo que se traduce en una característica
muy importante como lo es la predictibilidad de las decisiones y del
comportamientos del líder, lo que deriva en confiabilidad. Igualmente, el equilibrio
entre la confianza en tanto aceptación de pertenencia al grupo y la distancia
necesaria para el ejercicio de la autoridad.
El elemento que queremos resaltar en esta
tendencia teórica está en la construcción colectiva de significados a partir
del sentido que los participantes dan al desarrollo de los diálogos. De ello se
capta la influencia enfoques sociológicos tales como el interaccionismo
simbólico y el construccionismo social pues en el estudio cualitativo de los
discursos de los líderes se identifica las nociones de: enmarcar
(interaccionismo simbólico) y dar sentido y crear sentido (construccionismo
social).
Entonces se asume que el seguimiento de
lineamientos por parte de los empleados implica la comprensión construida
colectivamente en diálogo e interacción, a partir de la capacidad del líder de
enmarcar la situación y otorgar sentido mediante el uso apropiado de narrativas
(Johansson, Miller, & Hamrin, 2011) .
Para los efectos de estas investigaciones el
enmarcar o encuadrar se entiende, a partir de (Goffman, 1974) como la acción de delimitar o
puntualizar lo que acontece en una determinada situación, en términos de
especificar qué es lo que se incluye, que se excluye y en que se está haciendo
énfasis. Por su parte, la creación o construcción de sentido implica el despliegue
de significados que pudieran ordenar operaciones futuras, a manera de
involucramiento de todos los actores pertinentes (líderes y seguidores) en
influencia recíproca en la comprensión de los problemas y quehaceres
organizacionales.
Entre las variantes identificadas de esta
teoría se encuentra la teoría de la comunicación de liderazgo expresada en la transmisión
de significados y sentidos. Esta teoría es reivindicada por (Barrett, 2006) quien es profesora en la Rice University
in Houston, Texas, USA, En este caso la autora reclama la originalidad de su
concepto de “leadership communication” adjudicándole alta apreciación a partir
de la optimización de las aptitudes, habilidades y competencias de comunicación
de los líderes desde la aplicación de inteligencia emocional en la comunicación
empresarial efectiva.
Para este autor se trata de “la transferencia
de sentido controlada y con propósito por la cual los líderes influyen en una
sola persona, un grupo, una organización o una comunidad. (…) utiliza toda la
gama de habilidades y recursos de comunicación para superar las interferencias
y crear y entregar mensajes que guíen, dirijan, motiven o inspiren a otros a la
acción”. (Barrett, 2006, pág. 389)
La comunicación de liderazgo estriba en la habilidad
de transmitir un perfil positivo, o más específicamente, un espíritu positivo, tanto
dentro como fuera de una organización, labrando una excelente notoriedad, lo
cual está vinculado con la confianza que se inspira y la credibilidad percibidos
por los interlocutores, quienes los aprecian como conocedores, con autoridad, honestos
y confiables.
Un elemento clave en esta concepción es el
desarrollo superior de la inteligencia emocional en tanto capacidad de
comprender las propias emociones y las de otras personas (Barrett, 2006) , lo cual vincula esta categoría con la
desarrollada por Garay M. (2010) quien
propone la categoría liderazgo resonante, en la cual se entiende la
“resonancia” como “el resultado de la comunicación emprendida por el líder y
que impulsaría la acción sobre la base de un clima emocional positivo” (Garay M.,
2010, pág. 65) ,
la cual partiría de la regulación de las emociones vía sistema limbillo o
límbico, en correspondencia con las propuestas enunciadas por Goleman en su
tesis acerca de la Inteligencia Emocional, pero con la incorporación de otro
elemento teórico que denomina modelos mentales: ” En la mente llevamos imágenes,
supuestos e historias, denominados `modelos mentales´, los que no sólo
determinan el modo de interpretar el mundo, sino también la manera de actuar” (Garay M.,
2010, pág. 65) .
Tales modelos podrían ser conscientes o inconscientes, explícitos o
sobreentendidos, modificando o distorsionando la apreciación que cada persona
tiene acerca de los mensajes que le son transmitidos.
La otra tradición relevante en cuanto a la
relación de la comunicación con el liderazgo en lo que se ha dado en llamar
Comunicación Liderazgo, la cual es producto a de la convergencia en una misma
categoría de dos tradiciones. Por una parte está la propuesta que viene siendo
desarrollada en Alemania, específicamente en la Universidad Koblenz Landau desde
la Psicología de la Comunicación por el equipo conformado por Hertzsch, H.,
Schneider, F. M., & Maier, M., y por la otra está la propuesta, de origen
estadounidense, del equipo de Jackeline Mayfield y Milton Mayfield de la Texas
A&M International University, y de la Association for Business
Communication, cuyo punto disciplinar de arranque es la Comunicación
Empresarial como campo multidisciplinar y multicultural (Mayfield & Mayfield, 2017)
La tradición alemana se concreta en un modelo
que comienza por reconocer, a partir de múltiples investigaciones empíricas,
que de las teorías desarrolladas en torno al fenómeno del liderazgo la que se conecta
más con las competencias comunicativas es la del liderazgo LMX, dado la
consideración de la diada líder/seguidores y sus énfasis en la valoración
otorgada por estos últimos. Así mismo, identifica posibilidades de acuerdo
entre los teóricos en torno a la noción de “habilidades o competencia de
comunicación” en su relación con otras tantas competencias ancladas en
prerrequisitos tales como el conocimiento previo. Para ellos tales habilidades
tendrían componentes comportamentales y cognitivos, pero más importante e
influyente sería “el criterio de definición de la adecuación situacional y social
del modo de comunicación” (Hertzsch, Schneider, & Maier, 2012) . Es decir que en
este modelo el contexto de la valoración de la competencia comunicacional del
líder estaría determinada por el marco normativo de la organización, pero
también moderada por la cultura organizacional. Así mismo se reflejaría en tres
dimensiones, a saber: (1) Comprensión de la cultura corporativa pertinente en
términos de los aspectos de formulación verbal correspondiente, acerca de las
redes sociales específicas, así como los correspondientes rituales; (2) destrezas
apropiadas para adecuar el conocimiento en función de implementar modificaciones de los comportamientos;
(3) disposición positiva a aplicar efectivamente
los conocimientos y habilidades existentes.
Las cuales se concretan en un conjunto de características
de la comunicación liderazgo:
1) El
líder informa y anima generando expectativas positivas y propiciando aliento
para avanzar en el tema de referencia.
2) Se
parte de que tanto líder como seguidores ostentan al menos un mínimo de capacidades
comunicativas, que contienen las de
carácter cognitivo y las de modalidad conativa (capacidad de dirigir la
conducta del oyente)
3) Herramientas
de competencia comunicativa:
a. Habilidad
de expresión verbal nítida y precisa.
b. Capacidades
motivadoras
c. Mutua
disposición a la retroalimentación en atención a optimizar las propias habilidades en atención a ulteriores
interacciones
d. Satisfacción
tanto de líder como de colaboradores en función de compartir la interpretación
de lo platicado.
e. Manejo
de variables de contexto moderado tales como la satisfacción laboral, el
compromiso y los comportamientos de rol adicionales (ciudadanía, familiaridad)
de los colaboradores
Por su parte la tradición estadounidense manifiesta
su influencia clave en la llamada Teoría del Lenguaje Motivador atribuida a
Sullivan (1988), la que a su vez se desprende de la Teoría de los Actos de
Habla (Austin, 1975 y Searle, 1969). Tales teorías están ancladas en supuestos
tales como: (1) Preferencia por las locuciones orales en la comunicación líder/
seguidores, (2) Imprescindible la coherencia entre propósitos, acciones y
palabras en función de la influencia sobre los comportamientos de los
seguidores, y (3) La influencia del líder tiende a ser la variable
interviniente en el efecto del lenguaje
motivador en cada contexto determinado. (Sullivan (1988) citado por (Mayfield, Mayfield, & Kopf, 1995) )
En todo caso se asume que el papel del
lenguaje motivador es el de disminuir la incertidumbre de los colaboradores en
los procesos organizacionales, así como el de propiciar el salto desde las
creencias típicas de las predisposiciones de los individuos hacia el
conocimiento certero de los esquemas mentales promovidos por la organización. (Mayfield, Mayfield, & Sharbrough, 2015) , aun cuando la
competencia comunicacional incluye la creación de significados o sentido, así
como la construcción colectiva de modelos mentales que incidan en la identificación
simbólica (roles, estatus, propósitos sociales, valores).
Desde la teoría de los actos de habla se
entiende que los líderes utilizan estos como promotores de actos de
comportamiento, asumiendo de entre los tres tipos (Perlocucionario, locucionario
e ilocucionario) es el locucionario el que incide en la construcción de
sentido, es decir, en la asimilación por parte de los trabajadores de los
modelos mentales, valores, prácticas, entre otros elementos de la cultura
organizacional, mientras que del acto Ilocutorio se deriva la empatía que
facilita el vínculo humano, y el Ilocutorio es utilizado para direccionar el
logro de metas. Por ello se asume que en
los actos de habla se abarca se realiza completamente la Comunicación
Liderazgo, aun cuando se reconoce una amplia influencia de los factores
derivados de la cultura organizacional, o también aquellos de orden
institucional, con los que se co-crea la realidad organizacional.
En fin, luego de explorar las diferentes
tendencias actuales en torno a la relación entre comunicación y liderazgo
podemos extraer:
1. Existen
al menos cuatro corrientes explicativas que se diferencian fundamentalmente en
cuanto al anclaje en diferentes tradiciones teóricas y disciplinas de las
ciencias sociales. Aun cuando tienden a coincidir en el elemento
correspondiente a las necesarias competencias comunicacionales que debe exhibir
el liderazgo en las organizaciones: Liderazgo comunicativo, comunicación de liderazgo, Liderazgo
Resonante y Comunicación Liderazgo.
2. Las
teorías de Liderazgo comunicacional y de Comunicación Liderazgo coinciden en
otorgar a la competencia de liderazgo la facultad de construir colectivamente
sentido y significado. La primera explícitamente desde las teorías micro
sociológicas del interaccionismo simbólico y la del construccionismo social y
la segunda desde la teoría de los actos de habla y del lenguaje motivador.
3. La
teoría de la comunicación de liderazgo enfatiza en la transmisión de sentido
(no incluye la construcción) e incorpora la Inteligencia emocional,
coincidiendo con la teoría del liderazgo resonante. Esta última a su vez destaca la noción de modelos mentales,
que también es recogido por la teoría Comunicación Liderazgo.
4. Se
distingue la teoría Comunicación Liderazgo por el valor otorgado a la
influencia de las variables derivadas tanto de la cultura organizacional como
de los factores institucionales. En el caso del liderazgo comunicativo se
reconoce la influencia del contexto y el carácter activo de los seguidores.
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