sábado, 14 de septiembre de 2019

Liderazgo y Comunicación: discusiones actuales.


Liderazgo y Comunicación: discusiones actuales.
Dr. Ángel Emilio Deza Gavidia, Universidad de Carabobo, aedeza@uc.edu.ve , Telf.: 04265447774, alejandraguinand@gmail.com, Telf. 04162486892.
Lic. Alejandra Guinand, Universidad de Carabobo,
Resumen
Exploramos tendencias recientes en investigaciones que vinculan comunicación y liderazgo, destacando semejanzas: competencias comunicacionales y diferencias énfasis en distintos aspectos teóricos. Palabras clave: Comunicación, Liderazgo, Competencias, enfoques teóricos.
Si dos temas han tenido atención en el ámbito investigativo de las ciencias humanas y sociales, y más aún en las ciencias gerenciales han sido el del liderazgo y el de la comunicación.  Son incontables las definiciones que de una y de otra han sido publicadas atendiendo igualmente a múltiples criterios conceptuales y disciplinares. En el caso de la categoría “liderazgo” y con ella la de “líder” se reportan poco más o menos mil cuatrocientas dilucidaciones disímiles y con múltiples posibles usos (Volckmann, 2012). No obstante, pesquisas recientes en importantes centros de investigación han redescubierto la estrecha vinculación entre la noción “liderazgo” y la de “comunicación”, de las cuáles han surgido al menos cuatro tendencias centrales: “Liderazgo comunicativo” (Eriksen (1998), Axäll, (2004), Simonsson (2002), Johansson, Miller, & Hamrin (2011)),Comunicación de Liderazgo” (Barrett, (2006)), “Liderazgo Resonante” Garay M. (2010), “ y “Comunicación Liderazgo” (Hertzsch, Schneider, & Maier (2012) y Mayfield & Mayfield (2017))
La presente disertación pretende realizar una comparación entre tales tendencias, en cuanto a los fundamentos y tradiciones intelectuales en las que se establecen, así como entre sus supuestos y categorías secundarias.
Es decir que nos trazamos como objetivos:
1.    Analizar diversas teorías actuales que vinculan el liderazgo con la comunicación
2.    Realizar una comparación entre las tendencias teóricas analizadas.
Para ello se ejecutó una indagación de carácter bibliográfico en literatura científica publicada en diferentes idiomas, estableciendo un estado del arte y luego ejecutando una comparación de carácter teórico entre las diferentes tendencias identificadas en cuanto a la relación entre liderazgo y comunicación. De ello se obtuvo que tienden a coincidir en la necesidad de competencias comunicacionales desarrolladas por los líderes y a diferenciarse en cuanto a la influencia de diversos factores tales como la transferencia de sentido o significado versus la construcción de sentido y significado, la priorización por la influencia del encuadre en la teoría del liderazgo comunicativo, de la inteligencia emocional en las teorías de comunicación de liderazgo y liderazgo resonante, y finalmente la de la Teoría del Lenguaje Motivador y la teoría de los actos de habla en la tendencia autodenominada Comunicación Liderazgo.
Liderazgo Comunicativo: Se trata de una tradición de investigación y teorización realizada en universidades de Suecia desde finales de los años 90 del siglo XX. Destaca como precursor el estudio de las capacidades comunicativas de los líderes del sector público en el contexto del Estado de Bienestar, realizado por el politólogo sueco Erik Oddvar Eriksen (Eriksen, E. O. (1997). Kommunikativt ledarskap - om styrning av offentliga institutioner. Göteborg: Daidalos.)
Antecedentes: A partir del estudio publicado por (Eriksen, 1998) se plantea un nuevo tipo de filosofía de liderazgo y dirección de organizaciones empresariales modernas con pretensiones de ser más humana y racional, anclada en la valorización adecuada de la formación y personalidad de los colaboradores (Axäll, 2004, pág. 8). Tal filosofía critica expresamente las tesis del Taylorismo, en particular el autoritarismo del liderazgo que se deriva de ello y que se tradujo en el carácter jerárquico y rígido del contexto organizacional
Parte de la constatación de transformaciones socio históricas de las últimas décadas del siglo XX que han impactado cualitativamente en cuanto a: mejoras de los trabajadores en cuanto a su formación académica (habilidades superiores), a la consecuente demanda de reciprocidad y democratización, a modificaciones profundas en las empresas en cuanto a modelos de gestión (mayor complejidad organizacional, superior valorización de los procesos, ampliación del flujo de información y mayor cantidad  de conductos de comunicación) (Axäll, 2004). Entre los cambios resaltan el descarte de las jerarquías controladoras y reguladoras pronunciadas, que progresivamente fueron sustituidas a partir de las descentralizaciones y conformación de equipos de trabajo, nuevos roles de liderazgo.
El liderazgo solo puede "sobrevivir" al pasar de un enfoque estratégico a un enfoque orientado a la comprensión " (Eriksen, 1998, pág. 175).
El otro cambio tiene que ver con la visión del hombre. Que se habría traducido en necesidad de cambiar de ser meramente dador de órdenes en una comunicación unidireccional a una perspectiva de diálogo revalorizándose la capacidad de comunicar de los líderes. (Axäll, 2004, pág. 11)
Eriksen, citado por Axäll, Jenny (2004)  enfatiza en que “Lo que se requiere son las organizaciones descentralizadas, así como la racionalidad comunicativa en la forma más pura posible” (Axäll, 2004, pág. 48) de las decisiones complejas.
Por su parte (Johansson, Miller, & Hamrin, 2011) han orientado sus estudios a partir de la valoración de la interacción de los líderes y empleados en el contexto organizacional, los resultados y cambios que se han producido en las organizaciones, tomando como variables centrales “diálogo, fijación participativa de metas y explicación de los propósitos, participación en la toma de decisiones, creación de energía y compromiso, evaluación del desempeño y retroalimentación, intercambio de conocimiento, establecimiento de colaboración e implementación de decisiones (Johansson, Miller, & Hamrin, 2011, pág. 9/10) .
De esta mirada teórica puede identificarse como supuestos generales: (1) “los cambios estructurales sociales allanaron el camino para una mayor Liderazgo comunicativo.” (Eriksen, 1998, pág. 175); (2) “los líderes comunicativos son mejores comunicadores que otros líderes y gerentes, y que tienen profundas influencia en las actitudes, el bienestar y el rendimiento de los empleados” (Johansson, et al. 2011, p. 7), y (3) Co-construcción dinámica de significado entre los actores de la organización” (Johansson, et al., 2011, p. 15), mediante la cual “los individuos dan sentido al desarrollo de conversaciones construyendo significado”
La categoría central de esta teoría es el liderazgo comunicativo,  desarrollada por equipos de investigación en Suecia, entre los que resaltan Eriksen (1998), Axäll(2004), Johansson, et al (2011), (Simonsson, 2002), además de a Högström, Bark, Bernstrup, Heide, & Skoog (1999) y Nordblom & Hamrefors, (2007) se fundamenta primordialmente en el construccionismo social, subrayando habilidades del líder para elaborar discursos, la capacidad tanto de construir como de otorgar sentido y de enmarcar las situaciones.
El Liderazgo Comunicativo es entendido en estas investigaciones como una destreza o un conjunto de destrezas practicadas por el líder en la acción de tejer sus disertaciones, lo que implica  su competencia por una parte para construir y conferir sentido y  por otra de, simultáneamente, encuadrar las situaciones. (Johansson, et al, 2011, p. 8)
Identifica y expone la teoría del liderazgo comunicativo cuatro características individuales, a manera de prerrequisitos que deben cumplir los líderes cuya fortaleza básica es la comunicación:
(1)Noción profunda acerca del tema comunicacional, de lo que deriva la programación juiciosa e intencional de diversidad de modalidades de comunicación adecuadas situacionalmente y de acuerdo a características propias de sus interlocutores, (2) Formación constante en técnicas comunicacionales. (3) Buena predisposición respecto al hecho comunicacional, (4) Habilidad comunicativa. (Johansson, et al. 2011, p.13)
Los principios deducidos de las investigaciones en tanto cualidades desarrolladas por el líder comunicativo son ocho (1)Promoción de la autogestión de los seguidores mediante adecuada delegación de autoridad, la asunción de rol de coach, transmisión de convicción y ofrecimiento de soporte; (2) Suministro de pautas estructurantes facilitadoras del trabajo, con escucha activa de la retroalimentación recibida de los trabajadores y voluntad de corrección, (3) Establecimiento participativo de expectativas claras, prioridades, objetivos y metas bien delineadas, así como pautas de evaluación; (4) Postura accesible, respetuosa, empática; (5)Teje redes comunicacionales que le permita la compilación y procesamiento de información oportuna y pertinente para conocer y promover potenciales acciones remediales; (6)Practica la receptividad efectiva frente a las oportunidades de mejora sugeridas por los seguidores; (7) Ejercicio del diálogo activo, con tendencia a manifestarse carismáticos y visionarios. Proporcionar el encuadre de las situaciones e influir en la construcción de sentidos y (8) Participación activa en la construcción colectiva de sentido, involucrándose en diálogo constante y utilización de historias y narrativas, así como pláticas formales e informales.
Por otra parte, el liderazgo comunicativo se caracteriza por el uso de las herramientas comunicacionales, de manera transparente, consciente, sistemática, en un marco de cultura abierta, como medio cardinal en la ejecución del control organizacional. A partir de lo cual se logra el entendimiento y participación de los seguidores, por la permanente práctica de la plática formal e informal en intercambio de sentires y sentido (Simonsson 2002 y Axäll 2004). Los autores acusan el peligro de que pueda apreciarse a los seguidores o colaboradores como entes pasivos, por lo cual de manera explícita reconocen en ellos a comunicadores activos, de lo que deriva que para el liderazgo comunicativo es esencial tal característica de los seguidores así como las características del contexto organizacional. (Simonsson, 2002)
De allí que la valoración de los colaboradores se asume como primordial, por lo que el líder busca explícitamente ser fuente de inspiración, así como generador de las condiciones más favorables para el logro del éxito por parte de cada uno de los miembros del equipo de trabajo (Axäll, 2004)
Este tipo de liderazgo, según comparte Simonsson (2002) demanda que la interacción entre los integrantes sea, además de expresiva, emocional, para lo cual son prescritas un conjunto de movimientos significativos:           El diálogo permanente acerca de las cosas grandes y pequeñas de la organización, el intercambio honesto y sincero, así como, la creación de significado.
Por su parte (Tufvesson, 2004) sostiene que, aun cuando se reconoce que una de las funciones fundamentales del liderazgo es lograr en otros el cambio de comportamiento y conductas, “Nadie puede cambiar a nadie más. Solo a través de conversaciones e intercambio de argumentos, en un diálogo real, los actores pueden revisar sus puntos de vista para que conduzcan a un cambio en el comportamiento y la conducta” (Tufvesson, 2004) citado por (Axäll, 2004, pág. 50)
Sostiene Eriksen (1998, p. 50/51) que lo hace distintivo este tipo de liderazgo es la interconexión de decisiones y comunicaciones pasadas, presentes y futuras, lo que se traduce en una característica muy importante como lo es la predictibilidad de las decisiones y del comportamientos del líder, lo que deriva en confiabilidad. Igualmente, el equilibrio entre la confianza en tanto aceptación de pertenencia al grupo y la distancia necesaria para el ejercicio de la autoridad.
El elemento que queremos resaltar en esta tendencia teórica está en la construcción colectiva de significados a partir del sentido que los participantes dan al desarrollo de los diálogos. De ello se capta la influencia enfoques sociológicos tales como el interaccionismo simbólico y el construccionismo social pues en el estudio cualitativo de los discursos de los líderes se identifica las nociones de: enmarcar (interaccionismo simbólico) y dar sentido y crear sentido (construccionismo social).
Entonces se asume que el seguimiento de lineamientos por parte de los empleados implica la comprensión construida colectivamente en diálogo e interacción, a partir de la capacidad del líder de enmarcar la situación y otorgar sentido mediante el uso apropiado de narrativas (Johansson, Miller, & Hamrin, 2011).
Para los efectos de estas investigaciones el enmarcar o encuadrar se entiende, a partir de (Goffman, 1974) como la acción de delimitar o puntualizar lo que acontece en una determinada situación, en términos de especificar qué es lo que se incluye, que se excluye y en que se está haciendo énfasis. Por su parte, la creación o construcción de sentido implica el despliegue de significados que pudieran ordenar operaciones futuras, a manera de involucramiento de todos los actores pertinentes (líderes y seguidores) en influencia recíproca en la comprensión de los problemas y quehaceres organizacionales.
Entre las variantes identificadas de esta teoría se encuentra la teoría de la comunicación de liderazgo expresada en la transmisión de significados y sentidos. Esta teoría es reivindicada por (Barrett, 2006) quien es profesora en la Rice University in Houston, Texas, USA, En este caso la autora reclama la originalidad de su concepto de “leadership communication” adjudicándole alta apreciación a partir de la optimización de las aptitudes, habilidades y competencias de comunicación de los líderes desde la aplicación de inteligencia emocional en la comunicación empresarial efectiva.
Para este autor se trata de “la transferencia de sentido controlada y con propósito por la cual los líderes influyen en una sola persona, un grupo, una organización o una comunidad. (…) utiliza toda la gama de habilidades y recursos de comunicación para superar las interferencias y crear y entregar mensajes que guíen, dirijan, motiven o inspiren a otros a la acción”. (Barrett, 2006, pág. 389)
La comunicación de liderazgo estriba en la habilidad de transmitir un perfil positivo, o más específicamente, un espíritu positivo, tanto dentro como fuera de una organización, labrando una excelente notoriedad, lo cual está vinculado con la confianza que se inspira y la credibilidad percibidos por los interlocutores, quienes los aprecian como conocedores, con autoridad, honestos y confiables.
Un elemento clave en esta concepción es el desarrollo superior de la inteligencia emocional en tanto capacidad de comprender las propias emociones y las de otras personas (Barrett, 2006), lo cual vincula esta categoría con la desarrollada por Garay M. (2010) quien propone la categoría liderazgo resonante, en la cual se entiende la “resonancia” como “el resultado de la comunicación emprendida por el líder y que impulsaría la acción sobre la base de un clima emocional positivo” (Garay M., 2010, pág. 65), la cual partiría de la regulación de las emociones vía sistema limbillo o límbico, en correspondencia con las propuestas enunciadas por Goleman en su tesis acerca de la Inteligencia Emocional, pero con la incorporación de otro elemento teórico que denomina modelos mentales: ” En la mente llevamos imágenes, supuestos e historias, denominados `modelos mentales´, los que no sólo determinan el modo de interpretar el mundo, sino también la manera de actuar” (Garay M., 2010, pág. 65). Tales modelos podrían ser conscientes o inconscientes, explícitos o sobreentendidos, modificando o distorsionando la apreciación que cada persona tiene acerca de los mensajes que le son transmitidos.
La otra tradición relevante en cuanto a la relación de la comunicación con el liderazgo en lo que se ha dado en llamar Comunicación Liderazgo, la cual es producto a de la convergencia en una misma categoría de dos tradiciones. Por una parte está la propuesta que viene siendo desarrollada en Alemania, específicamente en la Universidad Koblenz Landau desde la Psicología de la Comunicación por el equipo conformado por Hertzsch, H., Schneider, F. M., & Maier, M., y por la otra está la propuesta, de origen estadounidense, del equipo de Jackeline Mayfield y Milton Mayfield de la Texas A&M International University, y de la Association for Business Communication, cuyo punto disciplinar de arranque es la Comunicación Empresarial como campo multidisciplinar y multicultural (Mayfield & Mayfield, 2017)
La tradición alemana se concreta en un modelo que comienza por reconocer, a partir de múltiples investigaciones empíricas, que de las teorías desarrolladas en torno al fenómeno del liderazgo la que se conecta más con las competencias comunicativas es la del liderazgo LMX, dado la consideración de la diada líder/seguidores y sus énfasis en la valoración otorgada por estos últimos. Así mismo, identifica posibilidades de acuerdo entre los teóricos en torno a la noción de “habilidades o competencia de comunicación” en su relación con otras tantas competencias ancladas en prerrequisitos tales como el conocimiento previo. Para ellos tales habilidades tendrían componentes comportamentales y cognitivos, pero más importante e influyente sería “el criterio de definición de la adecuación situacional y social del modo de comunicación” (Hertzsch, Schneider, & Maier, 2012). Es decir que en este modelo el contexto de la valoración de la competencia comunicacional del líder estaría determinada por el marco normativo de la organización, pero también moderada por la cultura organizacional. Así mismo se reflejaría en tres dimensiones, a saber: (1) Comprensión de la cultura corporativa pertinente en términos de los aspectos de formulación verbal correspondiente, acerca de las redes sociales específicas, así como los correspondientes rituales; (2) destrezas apropiadas para adecuar el conocimiento en función de  implementar modificaciones de los comportamientos; (3) disposición positiva a  aplicar efectivamente los conocimientos y habilidades existentes.
Las cuales se concretan en un conjunto de características de la comunicación liderazgo:
1)    El líder informa y anima generando expectativas positivas y propiciando aliento para avanzar en el tema de referencia.
2)    Se parte de que tanto líder como seguidores ostentan al menos un mínimo de capacidades comunicativas, que contienen  las de carácter cognitivo y las de modalidad conativa (capacidad de dirigir la conducta del oyente)
3)    Herramientas de competencia comunicativa:
a.    Habilidad de expresión verbal nítida y precisa.
b.    Capacidades motivadoras
c.    Mutua disposición a la retroalimentación en atención a optimizar las propias  habilidades en atención a ulteriores interacciones
d.    Satisfacción tanto de líder como de colaboradores en función de compartir la interpretación de lo platicado.
e.  Manejo de variables de contexto moderado tales como la satisfacción laboral, el compromiso y los comportamientos de rol adicionales (ciudadanía, familiaridad) de los colaboradores
Por su parte la tradición estadounidense manifiesta su influencia clave en la llamada Teoría del Lenguaje Motivador atribuida a Sullivan (1988), la que a su vez se desprende de la Teoría de los Actos de Habla (Austin, 1975 y Searle, 1969). Tales teorías están ancladas en supuestos tales como: (1) Preferencia por las locuciones orales en la comunicación líder/ seguidores, (2) Imprescindible la coherencia entre propósitos, acciones y palabras en función de la influencia sobre los comportamientos de los seguidores, y (3) La influencia del líder tiende a ser la variable interviniente  en el efecto del lenguaje motivador en cada contexto determinado. (Sullivan (1988) citado por (Mayfield, Mayfield, & Kopf, 1995))
En todo caso se asume que el papel del lenguaje motivador es el de disminuir la incertidumbre de los colaboradores en los procesos organizacionales, así como el de propiciar el salto desde las creencias típicas de las predisposiciones de los individuos hacia el conocimiento certero de los esquemas mentales promovidos por la organización. (Mayfield, Mayfield, & Sharbrough, 2015), aun cuando la competencia comunicacional incluye la creación de significados o sentido, así como la construcción colectiva de modelos mentales que incidan en la identificación simbólica (roles, estatus, propósitos sociales, valores).
Desde la teoría de los actos de habla se entiende que los líderes utilizan estos como promotores de actos de comportamiento, asumiendo de entre los tres tipos (Perlocucionario, locucionario e ilocucionario) es el locucionario el que incide en la construcción de sentido, es decir, en la asimilación por parte de los trabajadores de los modelos mentales, valores, prácticas, entre otros elementos de la cultura organizacional, mientras que del acto Ilocutorio se deriva la empatía que facilita el vínculo humano, y el Ilocutorio es utilizado para direccionar el logro de metas.  Por ello se asume que en los actos de habla se abarca se realiza completamente la Comunicación Liderazgo, aun cuando se reconoce una amplia influencia de los factores derivados de la cultura organizacional, o también aquellos de orden institucional, con los que se co-crea la realidad organizacional.
En fin, luego de explorar las diferentes tendencias actuales en torno a la relación entre comunicación y liderazgo podemos extraer:
1.    Existen al menos cuatro corrientes explicativas que se diferencian fundamentalmente en cuanto al anclaje en diferentes tradiciones teóricas y disciplinas de las ciencias sociales. Aun cuando tienden a coincidir en el elemento correspondiente a las necesarias competencias comunicacionales que debe exhibir el liderazgo en las organizaciones: Liderazgo comunicativo,  comunicación de liderazgo, Liderazgo Resonante y Comunicación Liderazgo.
2.    Las teorías de Liderazgo comunicacional y de Comunicación Liderazgo coinciden en otorgar a la competencia de liderazgo la facultad de construir colectivamente sentido y significado. La primera explícitamente desde las teorías micro sociológicas del interaccionismo simbólico y la del construccionismo social y la segunda desde la teoría de los actos de habla y del lenguaje motivador.
3.    La teoría de la comunicación de liderazgo enfatiza en la transmisión de sentido (no incluye la construcción) e incorpora la Inteligencia emocional, coincidiendo con la teoría del liderazgo resonante. Esta última  a su vez destaca la noción de modelos mentales, que también es recogido por la teoría Comunicación Liderazgo.
4.    Se distingue la teoría Comunicación Liderazgo por el valor otorgado a la influencia de las variables derivadas tanto de la cultura organizacional como de los factores institucionales. En el caso del liderazgo comunicativo se reconoce la influencia del contexto y el carácter activo de los seguidores.

Referencias Bibliográficas

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