martes, 28 de mayo de 2013

Socialismo del Siglo XXI ¿Con qué se come eso?

Uno de los signos de los actuales tiempos de revolución es la ceguera manifiesta de un grueso grupo de intelectuales quizás encandilados con las versiones del fin de la historia. Esa incapacidad de ver lo que para el común de la gente pareciera obvio es probablemente una expresión de lo que algunos teóricos han dado en llamar efecto paradigma  y que en la sabiduría popular se conoce como aquello de que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.
Esto se aplica para la discusión acerca del socialismo del siglo XXI. No es que se quiera simplificar todo asumiéndolo como obvio sino que es necesario desvelar la tendencia a dar por verdad, e incluso por dogma, las premisas liberales y neoliberales. Es así como se tiende a dar por cierta la noción de naturaleza humana propuesta por Hobbes y hecha como suya por gran porte de la politología, en el sentido de que el hombre es malo y egoísta por naturaleza, de lo que necesariamente se desprende la eterna lucha de todos contra todos. A Hobbes puede contraponerse Rousseau cuya premisa es que el hombre es bueno por naturaleza pero está sometido a influencias negativas externas, pasando por Weber con su naturaleza dual (racional/ no racional) o de manera más actual a Morín con su visión de complejidad de la naturaleza humana,  que incluye  la noción de “Demens” aludiendo el carácter espiritual de nuestra esencia. Con esto quiero llegar a que es muy simplista querer negar las tendencias cooperativas y solidarias del ser humano, más aún cuando incluso hoy se ha puesto en duda hasta la pretendida universalidad de los valores humanos defendida por el pensamiento moderno.
En este sentido, puedo afirmar que el Socialismo del Siglo XXI es a la vez continuidad y ruptura con el pensamiento liberal y positivista del siglo XIX. Es un proceso contradictorio que decanta gran parte del pensamiento crítico, en especial latinoamericano, del siglo XX y que rescata la valoración de lo humano ante el realismo político que hegemonizó las últimas décadas del pasado siglo, que con pretensiones de pensamiento único se mezcló con el desencanto, que al decir del Poeta Serrat no pudieron seguirle el paso a la Utopía y entonces la traicionaron.
El Socialismo del Siglo XXI es un proceso en amalgama que tiene más de lo utópico del compartido por Simón Rodríguez que del Científico propuesto por Marx y Engels. Es un socialismo que se plantea la profundización de los ideales de la Revolución Francesa pero incorporándole lo mejor de la perspectiva mestiza (preguntemos por el sub comandante marcos). Tiene algo de anti política como lo tiene su líder más visible, que paradójicamente reclama la primacía de la Política (así con P mayúscula) frente a las ínfulas hegemónicas de la economía que propugna el capitalismo (¿y por que no también el Marxismo clásico?).
Es una alternativa al capitalismo no una versión mejorada como la propuesta por Blair. Tiene mucho de imaginación y de voluntarismo al plantearse por ejemplo esquemas como el de las Empresas de Propiedad Social, que como mínimo tienen la condición positiva de atreverse a romper los esquemas en la búsqueda de tecnologías organizativas adecuadas a los principios plasmados en la Constitución.  Pero no se trata de delirios sino de atreverse a inventar o errar siendo consecuentes con las ideas Robinsonianas, y no dejarse rendir ante los cantos de sirena de la ineluctabilidad de la globalización neoliberal. Se plantea enfrentar los desafíos tecnológicos pero poniéndolos al servicio del ser humano, no sacrificándonos con la promesa de un desarrollo energointensivo a lo europeo o norteamericano, que luego desparramaría su riqueza al resto de la sociedad, sino partiendo de otra premisa: lo social está por delante.

El Socialismo del Siglo XXI se come como democratización de la vida humana en su integralidad, extendiendo la noción de democracia, y por tanto de libertades, a todos los ámbitos de la vida, incluyendo el ámbito de lo económico pero no quedándose en él: es el acceso a educación, salud, utopías, sueños, participación protagónica, es decir, es empoderamiento en el sentido más taxativo.  En ello va su viabilidad política y su garantía de triunfo ante quienes pretenden descalificarlo como alternativa real.

viernes, 10 de mayo de 2013

EL RESQUEBRAJAMIENTO DE LA HEMEONIA NORTEAMERICANA

La actividad desestabilizadora de los gobiernos progresistas de América Latina por parte de la élite gobernante en EEUU se ha agudizado en los últimos días. No se trata de una de las típicas teorías de conspiración que por banalizar y desinformar generan ciertos medios de comunicación al servicio de oscuros intereses. Se trata de hechos concretos generalmente ejecutados por mercenarios contratados por las agencias de injerencia internacional del Imperio. Por supuesto que entre los casos a que hacemos referencia destacan: los actos de violencia contra el estado y el pueblo bolivianos, el develado plan golpista y magnicida contra el gobierno bolivariano de Venezuela, el ventilador de excrementos propiciado por el FBI con el tristemente célebre caso del maletín con dólares, la visita no tan casual del “director” de la ONG Human Rights Watch con su ristra de mentiras, la huelga agraria en Argentina. Nada más que para la desestabilización en Venezuela en 2008, según lo revelado por un vocero del congreso norteamericano, han destinado una cantidad superior a los cinco millones de dólares. Sin embargo, es de destacar que la respuesta latinoamericana ha dejado de ser en general aquella sumisa y  complaciente típica del siglo XX. A excepción de gobiernos como el colombiano, el peruano o el salvadoreño que manifiestan extrema fidelidad al gobierno norteamericano, el resto de nuestra América manifiesta tendencias hacia la reivindicación de la autodeterminación de los pueblos, la integración, la solidaridad y el apoyo mutuo con visos de anti imperialismo. La hegemonía norteamericana en el continente muestra evidencias irrefutables de resquebrajamiento, lo que convierte a la élite de los halcones ultraconservadores en una especie de fiera herida, es decir, los ubica al borde de la desesperación, por lo que se convierten en elementos sumamente peligrosos. Más aún cuando su lógica prioriza  lo que ellos llaman “lo correcto”, que no es más que la defensa de sus intereses a cualquier costo, frente a valores universales como la Paz y la Vida Humana. Es por ello que se hace imperioso darnos cuenta plena de la encrucijada que nos tocó vivir y del compromiso que debemos asumir con la Paz y la Vida, frente a aquellos que cobardemente optan por ser colaboracionistas con el enemigo con la esperanza de obtener ventajas de los poderosos o de aquellos que prefieren hacer como el avestruz haciéndose cómplices por omisión.

CRISIS FINANCIERA Y ECONOMIA NACIONAL

Es difícil escribir un análisis coyuntural sin hacer referencia a la terrible crisis económica financiera que azota al mundo capitalista. Parece incluso consensual la idea de que el origen de tal crisis se ubica en la incontrolable deshonestidad y avaricia de los líderes financieros occidentales.  En nuestro país los medios masivos controlados por la contra revolución han minimizado la situación bursátil, la quiebra de numerosos bancos y por el contrario apuntan a apologizar la caída de los precios petroleros y el fracaso de la política económica del actual gobierno. Pero la dura realidad viene demostrando que han sido tomadas a tiempo las medidas pertinentes para tomar distancia de las pretéritas posiciones de extrema dependencia de nuestra economía con respecto a la norteamericana. Por una parte la acertada política petrolera que dio como resultado el relanzamiento de la OPEP y por ende la recuperación de los precios petroleros hasta niveles aceptables para los países productores y exportadores. Sin embargo, los inmorales operadores de las grandes finanzas se las han arreglado para distorsionar el referido mercado petrolero creando instrumentos financieros que representan la negociación de petróleo a futuro, los cuales son manejados dentro de la mas grosera de las especulaciones financieras a fin de producir ingentes ganancias a los “inversionistas” que juegan a una especie de lotería sin importarles el exagerado empuje que le han dado a la inflación mundial. Por otro lado, se asumió como política el desvincular las reservas financieras venezolanas de los bancos norteamericanos colocándolas a buen resguardo en la banca suiza, mientras que una importante proporción se invierte en desarrollo infraestructural y relanzamiento de nuestra economía, así como pago de la ingente deuda social. Otro factor que es relevante es la apertura de acuerdos comerciales con gran parte del mundo, con especial énfasis en Irán, Rusia, China, Portugal, Bielorusia. No podemos asegurar que quedaremos inmunes a una crisis que se dibuja con un carácter global, pero es evidente que tendremos la suficiente fortaleza y estabilidad como para resistir el coletazo de este huracán financiero. Allá aquellos que apostaron y siguen apostando a llevarse su capital financiero al norte, hoy seguramente estarán arrepentidos

LA CORRUPCIÓN COMO ANTIVALOR Y NUESTRA MEMORIA


La construcción de una democracia radical es un proceso humano lleno de aciertos y errores, pero el balance es definitivamente positivo. Evidentemente quienes vivimos este proceso hemos sido formados en el seno del antiguo sistema que no se resigna a desaparecer y cuya lógica se reproduce en gran parte de nuestras actuaciones. Esto hace que constantemente se perciba la realidad como contradictoria pues seguimos juzgando lo nuevo con los lentes de lo viejo. Recuerdo que la lógica de la política venezolana era muy simple: ¡con AD se vive mejor pues ellos roban pero dejan robar, mientras que los copeyanos comen ellos solos, póngame donde haiga¡ .  La apropiación privada de lo público es un valor (o mejor antivalor) que sigue rigiendo junto con otros típicos del capitalismo como el referido a la avaricia, asumida como algo natural y hasta deseable para el progreso económico. Es evidente que entre quienes comparten algún puesto de dirección en el estado aun desde las filas revolucionarias realiza prácticas acordes a los preceptos mencionados, cosa que es percibida por el sabio pueblo que tiende a castigarlos. Pero no debe confundirse esta situación con la corriente de opinión que ha prendido fuertemente de que el actual sistema político es el más corrupto de nuestra historia. Solo recordemos la historia de casos famosos como el del inefable Vinicio Carrera quien fuera ministro del gobierno de Luis Herrera y estuvo involucrado en un caso de una carretera que se pagó y nunca se construyó, acumulando tal capital que compró un título nobiliario y jamás regresó al país. O también el Régimen de Cambio Diferencia también conocido como RECADI, o la crisis bancaria y los auxilios financieros de millones de dólares que fueron a parar a manos de los banqueros en el exterior. O la ilegítima deuda externa que se multiplicó desde el primer gobierno de CAP enriqueciendo a  particulares pero luego asumida por el estado venezolano. Los venezolanos debemos mantener activa la memoria para no dejar que esa mentira dicha mil veces la asumamos como realidad pues jamás regresarán aquellos niveles de corrupción. Pero esto no quita que estemos alertas y exijamos a quienes han asumido el compromiso de administrar los gobiernos regionales y locales que lo hagan con probidad y transparencia, incorporando mecanismos de administración que garanticen al pueblo en general y a la contraloría social en particular el acceso oportuno a la información acerca de los manejos presupuestarios.