lunes, 29 de abril de 2013

La Experiencia Venezolana y las Contradicciones de la Transición. El Contexto Histórico de la Promulgación de la LOTTT (2012)


Contexto Internacional: Globalización-internacionalización/ intereses nacionales:

      El proceso bolivariano se ha venido desarrollando en un mundo post guerra fría. Desde el derrumbe del Muro de Berlín, podríamos distinguir dos fases en la disposición de las relaciones internacionales: una, en la cual el predominio indiscutido recaía en manos de los Estados Unidos que emergió de la Guerra Fría como la potencia triunfadora en todos los planos: militar, político, económico, tecnológico y cultural. El ambiente ideológico que esta situación de hecho configuró, se refleja en el libro de Francis Fukuyama El fin de la historia y el último hombre, que se propuso justificar la hegemonía lograda por EEUU mediante las “ideas” de la economía de mercado (eufemismo de capitalismo sin cortapisas) y democracia liberal representativa (el modelo político norteamericano), las cuales aparecían, a la luz de la filosofía pseudo-hegeliana del nipón-norteamericano, no sólo ni tanto como las más divulgada o la que contaba con mayor apoyo, sino como la más racional. Esta primera fase de la post guerra fría tuvo su declive desde el 11 de septiembre de 2001, cuando el grupo terrorista fundamentalista Al Qaeda logra atacar militarmente dentro del territorio norteamericano, dando un pretexto excelente para la doctrina de la lucha antiterrorista, que sustituiría a la de “la contención del comunismo” que había guiado la política estadounidense durante casi todo el siglo XX, especialmente desde 1948. La nueva doctrina tuvo expresiones bélicas: la intervención en Irak y en Afganistán para imponer sendos gobiernos títeres en esas naciones del Medio Oriente.

     La segunda fase comienza a sentirse con el empantanamiento de las fuerzas norteamericanas en Afganistán e Irak, la elección del presidente Barak Obama, pero sobre todo, con la inmensa crisis financiera de 2008 que fue el análogo económico del derrumbe de las torres gemelas de Nueva York con los aviones secuestrados por los fundamentalistas islámicos. La corrupción y la irresponsabilidad de los banqueros de la economía global (pero principalmente norteamericanos) tuvo como consecuencia el derrumbe de grandes complejos financieros: bancos, empresas aseguradoras, de muchas décadas de existencia y de gran “prestigio”. La burbuja financiera evidenció la recesión, y la crisis golpeó a todo lo largo y ancho del mundo integrado por el capitalismo imperialista, dominado por el capital financiero desde finales del siglo XIX.
    
     Un proceso paralelo a este declive, notable desde los primeros años del nuevo siglo XXI,  fue el surgimiento de los llamados “países emergentes” (especialmente Brasil, Rusia, China e India) que de alguna manera desafiaban el dominio exclusivo de los “Grandes” de la economía mundial (Estados Unidos, Europa y Japón) y la consolidación de un grupo de gobiernos que acumulaban experiencias de transformación orientada hacia el socialismo en varios países de América Latina: la llamada “Nueva Izquierda latinoamericana”: Chávez, Morales, Kirchner, Lula Da Silva, Ortega, el Frente Amplio de Uruguay, etc. Estos cambios políticos le dieron más pertinencia y alcance a los planteamientos del movimiento alter globalizador que desde los noventa se habían expresado en todo el mundo, especialmente a propósito de las reuniones de los grandes de la economía capitalista mundial. Así mismo, aproximadamente desde el año 2008 y en el contexto de una enorme crisis financiera, la política y los cambios de posición en el entablado internacional, diversas revoluciones con gran repercusión  fueron cubriendo los espacios informativos. Levantamientos sociales a lo largo de todos los continentes, tales como  los  Movimientos de “Los Indignados”, “Ocupy Wall Street” e incluso la denominada “Primavera Árabe” cambiaron la percepción del equilibrio internacional desde las masas.
    
     El signo que se vislumbra es el de un cambio de época en la situación internacional, una nueva fase en la cual se vislumbra un mundo multipolar, con factores de poder políticos, militares y económicos alternos a los Estados Unidos, que, de todos modos, sigue siendo la gran superpotencia.
    
     Si bien no se trata de una nueva Guerra Fría, en el cual el mundo se debatía en una polarización extrema, con el telón de fondo de la amenaza nuclear, nos hallamos en un mundo con nuevas tensiones, caótico. Autores como Immanuel Wallerstein (2006) han planteado la decadencia del poder estadounidense. El sistema-mundo capitalista, surcado y resquebrajado con contradicciones de todo tipo, se halla en un punto cercano a “la bifurcación sistémica”, es decir, de cambio estructural caótico, donde los desenlaces son imposibles de prever. Estados Unidos sigue siendo la mayor fuerza militar del mundo, pero no ha logrado resolver la grave crisis económica que se ha manifestado por sucesivas “burbujas financieras”. La crisis económica ha tomado un camino que avizora graves conflictos: la negación de los derechos laborales incluso en el mismo territorio norteamericano (la reciente aprobación de la negación del derecho a la contratación colectiva en Missouri), el conflicto en el norte de África, el empantanamiento en Afganistán e Irak, el aumento bestial de los precios de los alimentos y demás “comoditys”, el creciente desempleo y crisis económicas en Europa, son algunas de las circunstancias que muestran un mundo en medio de cambios impredecibles, en el cual hay que actuar y donde actúa el gobierno venezolano.
    
     Este reordenamiento del sistema-mundo capitalista es el nuevo contexto de la revolución bolivariana, en el cual se han tenido logros significativos , entre los cuales sin duda puede colocarse la LOTTT .

     El contexto Nacional: las contradicciones actuales de la realidad venezolana:

     Después de 11 años de gobierno bolivariano y a sólo cinco de trazado el proyecto socialista por parte del presidente Chávez, a pesar de algunos experimentos (más bien pocos y limitados) de formas diferentes de relación entre el capital y el trabajo que buscan trascender el carácter adversarial  (Meszaros), ésta sigue siendo esencialmente el mismo trato que el que se presenta en  cualquier país capitalista dependiente. Esto se evidencia en la distribución del ingreso (aunque ha mejorado grandemente) y en las políticas laborales, donde se escenifica una lucha política, no sólo contra el sindicalismo tradicional, sometido todavía a la hegemonía “puntofijista” (AD y COPEI), o entre las fracciones sindicales revolucionarias y de oposición, sino también entre grupos a lo interno del “chavismo. Por otra parte, cabe destacar la expresión sistemática de la voluntad política del gobierno revolucionario de experimentar con formas de cogestión, autogestión y/o control obrero sobre la producción, como es el caso de las empresas ligeras recuperadas de crisis económicas, o de los centros industriales de Guayana, especialmente SIDOR, en actual desarrollo. Esa voluntad política es un indicador de avance de la lucha de clases proletarias en las condiciones peculiares de Venezuela, lo que se expresa evidentemente en la nueva LOTTT.

     Lo que se percibe es que efectivamente Venezuela continúa con un esquema capitalista, pero con un mercado regulado, lo cual se evidencia en el control de precios y de las redes de distribución de los productos alimenticios y demás, el sistema de control sobre las divisas, así como en las políticas de estímulo al crédito y de protección a la producción nacional. La fuerte presencia del estado no implica necesariamente socialismo, como se han encargado de aclarar en repetidas ocasiones los mismos funcionarios del gobierno, pero aún en este sentido se han obtenido logros que superan anteriores administraciones, especialmente si vamos a observar los indicadores como el crecimiento económico, la inversión social, el desarrollo humano y la superación de la pobreza.
    
     El planteamiento del Poder Comunal para distribuir el poder inmediato a los ciudadanos en la gestión de los recursos públicos, en la producción de normas y en la toma de decisiones, se puede ver también como un intento de profundización participativa de la democracia. Esta perspectiva de Poder Popular está vinculada también al concepto de “desarrollo endógeno” con formas productivas asociativas, esquemas de distribución ajenas al intercambio mercantil y una redefinición de la ocupación del territorio y el crecimiento de nuevas ciudades que desconcentren la población; aunque este proyecto todavía no ha logrado dar pasos adelante.
    
     Es por ello que tal vez sea un falso problema “lo socialista” del proyecto venezolano, en las experiencias de “economía social” cogestionarías o autogestionarias, las cooperativas, las microempresas, las empresas comunitarias o familiares, etc. Lo específico del socialismo venezolano pensamos que se halla, como se expresa en el lineamiento del Nuevo Modelo Productivo del Plan Nacional “Simón Bolívar”, en las proporciones y relaciones mutuas y sistémicas establecidas entre las diferentes modalidades de propiedad, y la racionalidad económica que orientaría su planificación conjunta.

     Contradicción entre diferentes formas de propiedad y apropiación

     La construcción del Nuevo Modelo Productivo, previsto en el Plan Nacional “Simón Bolívar”, implica el tránsito de la Venezuela rentista a la productiva a través de una creciente red de empresas, ya no públicas o privadas, sino fundamentalmente sociales y comunitarias. El Plan Nacional “Simón Bolívar” 2007-2012, y antes, el Plan Nacional 2000-2007, se ha propuesto realizar un cambio en las proporciones relativas entre la economía privada, la economía social y las unidades productivas en manos del estado. De hecho, la propuesta de Reforma Constitucional de 2007 distinguía, como figuras de propiedad diferentes, la propiedad privada, la propiedad estatal, la propiedad mixta y la propiedad social, ésta última con dos modalidades: la directa y la indirecta. Se debe tener presente que en la Constitución de la RBV de 1999 se garantiza la propiedad privada, pero se deja la puerta abierta para la promoción de “formas asociativas” de producción.
    
     Haiman El Troudi (2010) lo plantea en forma polémica, debatiendo supuestamente contra posturas “ortodoxas” que supuestamente defiende que toda propiedad pública es automáticamente socialista. En este sentido, se manifiesta contra la propuesta de una nacionalización inmediata  de todos los medios de producción, de acuerdo con un plan que se iniciaría con la banca, y seguiría con la industria y la tierra. Frente a esta idea “ortodoxa”.  Sostiene que: “Cuando la propiedad es monopolizada por el Estado, se corre el riesgo de reproducir la división social del trabajo o sustituir la explotación o enajenación del trabajo a manos de particulares por una nomenclatura funcionarial …”  (El Troudi, 2010: 88)  dadas las graves deficiencias estructurales propias del capitalismo dependiente

     Por otra parte, el autor sostiene que el socialismo “se basa en la propiedad social de los medios de producción”, y frente a “cerradas ecuaciones relativas al régimen de propiedad”, defiende el esquema plural de la propuesta de Reforma Constitucional 2007 y del Plan Nacional “Simón Bolívar”. Así, habría empresas de producción social, tanto privadas, como públicas; empresas comunales, cooperativas (privadas y comunitarias) y unidades diversas de producción. Todas estas “modalidades empresariales” apuntalarían relaciones de producción socialistas y “una organización del trabajo que supere la lógica capitalista de la alienación y la división del trabajo, tanto como la explotación del hombre” (El Troudi, Ob. Cit.: 89).
    
     Llama la atención en esta posición, la posibilidad de la existencia de Empresas de Producción Social de carácter privado. Pero es que para el autor, lo específica y novedosamente socialista de la experiencia venezolana, es que se avance en nuevas modalidades de propiedad, de división del trabajo, y que haya un compromiso con la eficiencia, la productividad y la calidad, la gestión democrática de los procesos económicos y la conciencia ecológica. Cabe resaltar aquí que El Troudi entiende por propiedad privada sobre los medios de producción, no sólo la propiedad individual de personas naturales o jurídicas, sino también las formas colectivas privadas (cooperativas, ONG, fondos mutuales) y autogestionarias, y la “autogestionaria”, cedida por el estado a los trabajadores.
    
     Según el economista Víctor Álvarez (2009), ex Ministro del gobierno bolivariano, en el marco del encuentro "Ideología, Democracia y Socialismo", el  17 de junio de 2009, la economía venezolana tiene un alto componente privado, a pesar de los repetidos ataques al capitalismo en el discurso oficial.
     Esto se explica en un balance entre los tres tipos de propiedad que se proponen en equilibrio en el nuevo proyecto de país:
1.      Sector Privado: su peso pasó de 64,7% en 1998 a 70,9% (Álvarez, 2009). Por otra parte, en el primer periodo gubernamental del presidente Chávez (2000/2006) la mayoría de los incentivos financieros, fiscales, cambiarios, compras públicas, asistencia técnica, etc. fueron dirigidos al aparato productivo existente, conformado fundamentalmente por empresas mercantiles, los cuales reproducen el modo de producción capitalista que, paradójicamente, es el que se quiere superar y trascender.
2.      Sector Público: vio mermada su participación a lo largo de la década al caer su aporte en la conformación del PIB de 34.8% en 1998 a 29.1% en el 2008.
3.      Economía Social: a pesar de ser la que teóricamente cuenta con mayor apoyo, solo creció según Alvarez,  2009 de 0,5% a 1,6% al cierre de 2008. Así mismo, el total de ocupados en este sector pasó de poco menos de 174 mil personas en 1988 a poco mas de 200 mil, equivalente a un incremento de aproximadamente el 16% en 2008, lo cual representa a penas un 1, 7% del total de personas ocupadas para la fecha (11.692.071). Esto a pesar de que la cantidad de cooperativas registradas pasó de 2.500 en el año 2.000 a 62 mil en el año 2005 (Lucena 2007) llegando en el año 2008 a poco menos de 150 mil.
Cuadro de texto:
     En términos generales, y tomando en cuenta consideraciones de gerentes medios oficiales (recibidas durante la experiencia personal del autor de esta tesis en la empresa Pequiven), la experimentación con la “economía social”, presenta problemas, debilidades y limitaciones como las siguientes:

1.      La mayor parte de las cooperativas vinculadas a iniciativas socio productivas comunitarias han tendido a reproducir en su interior y en su relación con el resto de la sociedad relaciones sociales típicas del capitalismo, dado que se ha impuesto tanto el afán de lucro como la apropiación privada de los bienes aun cuando hayan sido financiadas por el Estado. Igualmente se verifica la existencia del fraude laboral al impedir que los trabajadores bajo relación de dependencia ingresen como socios al cumplir los extremos establecidos en el marco legal.
2.      Las Unidades de Producción Socialistas avanzan hacia la integración de las comunidades organizadas a su gestión, sin embargo es un proceso aun germinal.
3.      Las Fabricas Socialistas mantienen una relación con las comunidades más cercana a lo establecido en el modelo de Empresas de Producción Social, es decir, el involucramiento de las comunidades organizadas se limita a ser postulantes de trabajadores a ser incorporados a las plantas, a ser objeto del acompañamiento socio organizativo por parte de la Gerencia de Desarrollo Integral Comunitario de Pequiven y a poder ser beneficiarias de la inversión de los excedentes en obras que eleven la calidad de vida en la comunidad
4.      A lo interno de las fábricas se impone la racionalidad técnica en cuanto al diseño de las operaciones y las relaciones entre la gerencia y los trabajadores, salvo que se promueve la conformación del Consejo de Trabajadores.
5.      No hay un acuerdo general, es decir que involucre tanto a la gerencia estratégica de las organizaciones del estado, como a la gerencia operativa y los trabajadores en cuanto a lo que se refiere a los elementos que le dan carácter socialista a las Fábricas que llevan ese nombre, tendiendo a reproducir la confusión ideológica entre:

a.       Quienes lo atribuyen a la ausencia de propiedad privada
b.      Quienes piensan que el carácter socialista se encuentra en el compartir los excedentes con las comunidades y trabajadores
c.       Quienes lo imputan a no producir para el mercado
d.      Y quienes señalan que esta noción involucra un cambio radical en las relaciones sociales entre los actores al involucrar, tanto a lo interno de la unidad de producción como en la relación con su entorno y la sociedad a manera de democracia radical.
6.      El problema derivado de la propiedad de los medios de producción no está resuelto, hasta ahora se inclina el gobierno a acentuar la propiedad estatal, aun cuando ésta pasaría, en una etapa posterior, a ser propiedad social indirecta, con posibilidades de convertirse en propiedad social directa en la medida en que las comunidades maduren sus procesos organizativos.
 
     El Socialismo Bolivariano que se intenta implantar en Venezuela, es una meta o perspectiva histórica, con características propias de la época, que ha rechazado explícitamente, por boca de sus principales dirigentes, comenzando por el presidente Chávez, el modelo de “socialismo real” que se aplicó en el siglo XX, inspirado fundamentalmente en el ejemplo soviético. Esa distancia respecto de las políticas soviéticas de construcción del socialismo, ya se venían dando en la historia del movimiento socialista en el mundo desde la década de los setenta, desarrollando aspectos del marxismo hasta ese momento dejados de lado por la “ortodoxia”. Las experiencias chilena y sandinista en Chile y Nicaragua respectivamente fueron ejemplos en este sentido. En una, se intentó marchar hacia la transición utilizando los mecanismos de la democracia representativa; en la otra, se probó a adelantar un programa que incluía la economía mixta, la pluralidad política (en perspectiva democrática-representativa) y el no alineamiento en lo internacional, relievando el tercermundismo. De la discusión de aquellas experiencias en el seno del campo revolucionario, la propuesta venezolana recoge el avance pacífico en la transición hacia el socialismo, desarrollando formas democráticas y participativas, pero con la ventaja de haber logrado disponer del apoyo del grueso de las fuerzas armadas. Otro elemento de aquellas experiencias es la perspectiva de un modelo productivo de transición que establezca una economía mixta con un equilibrio de formas productivas a favor de formas asociativas, la propiedad estatal sobre los sectores básicos de la economía, un mercado regulado (intervención estatal, planificación), un acento especial en el aspecto ético humanístico y ecológico, una política internacional orientada hacia la pluripolaridad internacional en una época histórica que parece dirigida hacia la decadencia del inmenso poderío norteamericano, con la posibilidad cierta de conformación de un gran bloque regional latinoamericano como modalidad de globalización.

     La fijación del objetivo socialista apenas es de 2006 y por ello se puede afirmar que falta todavía mucho para el logro de los lineamientos plasmados en el Plan Nacional Simón Bolívar. En todos estos años ha habido despliegue de voluntad política,  habilidad, y hasta lo que Aristóteles llamó frónesis: una especial habilidad y entereza para enfrentar las múltiples dificultades con que se ha topado la dirigencia (golpe de estado, sabotajes económicos, derrotas políticas, catástrofes climáticas, crisis de energía, crisis bancarias, etc.). Ha habido la capacidad de mantener el proyecto de una profunda transformación política, económica, cultural y social, manteniendo las formas democráticas, como lo muestran la repetición de elecciones y consultas populares (una cada año, prácticamente).
    
     Las formas específicas de la lucha de clases en Venezuela tiene un determinante: el carácter petrolero-rentista de su economía, lo cual ha causado su carácter anómalo, como dice Jorge Giordani. Se trata de una riqueza cuya remuneración no tiene que ver con la productividad del trabajo de los venezolanos, por lo cual se dispone de una fuente de divisas que tiende a dirigirse hacia la importación, el capital financiero, la corrupción y un conjunto de prácticas estructuradas en un estado “frondoso”, además de una “cultura del petróleo” que tiende a resolver los problemas, no mediante el seguimiento sistemático de esfuerzos y planes, sino con golpes de suerte, variaciones del precio petrolero que dependen de azarosas circunstancias internacionales, que igual reportan recursos suficientes para ir “corriendo la arruga” de los problemas mediante un gran gasto. A pesar de esas características “mágicas” del estado venezolano, el país acumuló una inmensa deuda social que se evidenció en los índices de pobreza crítica, crisis financieras, grandes desequilibrios macroeconómicos que motivaron “políticas de ajuste” que empeoraron la situación del pueblo.
A manera de balance del esfuerzo de construcción del Socialismo en Venezuela como Nuevo Modelo Socio Productivo podemos decir:
1.      Alineación Ideológica: se contrapone al Desarrollismo Neoliberal, ante el cual propugna el Desarrollo Endógeno, vinculado a prácticas productivas asociativas,  a modalidades de distribución distintas al intercambio mercantil y a la redefinición de la ocupación del territorio. Implica, adicionalmente, una profundización de la Democracia participativa mediante el poder comunal como vía de redistribución del poder social mediante la participación en la gestión de recursos públicos, en la producción de normas y en la toma de decisiones.
2.      Visión Equilibrada: un desarrollo desconcentrado, con variables ecológicas y ambientales que impulsa una relación equilibrada con el entorno natural, garantizando sustentabilidad.
3.      Implica Desarrollo Humano como prioridad: de allí que las metas del milenio hayan sido superadas con creces en cuanto a la disminución de la pobreza y el hambre. Una disminución del Indice de Gini de 0,48 a 0,59. Un aumento de la inversión social de 11,5% del PIB en 1999 a 19,5% en 2009. Los ingresos fiscales se incrementaron de 36,6% a 60% para luego redistribuirse a los sectores anteriormente desfavorecidos. La tasa de desocupación se redujo a menos de 10%, mientras que el déficit nutricional se bajó de 7,7% a 3,7% en los primeros 10 años.

Venezuela se halla todavía en la transición hacia el objetivo-imagen que sirve de hilo conductor del Plan Nacional “Simón Bolívar”: una sociedad socialista donde coexistan diversas formas de propiedad, aunque con predominio de la propiedad social, con amplia participación democrática de los trabajadores en la gestión, con un nuevo ordenamiento y ocupación territorial más equilibrado, adecuado a las potencialidades de las regiones, con un desarrollo tecnológico menos dependiente, más adecuado a las realidades y problemas nacionales, con una política internacional orientada al logro de un mundo multipolar.


REFERENCIAS

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CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA (2000) en línea en http://www.tsj.gov.ve/legislacion/constitucion1999.htm

EL TROUDI, HAIMAN (2010) La Política Económica Bolivariana y los dilemas de la transición socialista en Venezuela. Monte Ávila editores-CEPES. Caracas

GIORDANI, JORGE (1987) La planificación como proceso social. Vadell Hermanos editores. Caracas.

GIORDANI, JORGE (2009) La transición venezolana al socialismo. Vadell hermanos. Caracas.

LUCENA, HÉCTOR (2007) Lo laboral en tiempos de transición. Universidad de Carabobo-OPSU, Valencia.

LUCENA, HÉCTOR (2007) Cooperativas, empresas, estado y sindicatos. Una vinculación necesaria. Universidad de Carabobo, Universidad Centro occidental Lisandro Alvarado Fondo Editorial. Barquisimeto.

MESZAROS, ISTVAN (2001) Más allá del capital. Vadell Hermanos editores. Caracas

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO  Plan de Desarrollo Económico Social 2001-2007 en línea en http://www.gobiernoenlinea.ve/gobierno_al_dia/docs/
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MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO  Líneas Generales de la Nación Fuente: http://www.gobiernoenlinea.ve/noticias-view/shareFile/lineas _generales_de_la_nacion.pdf, consultado 10 de marzo 2011.

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